26 junio 2005

Sospechosos habituales

El otro día me encontré a Marina, una alumna de la que ya comenté en otro post que fue capaz de "cazarme" para hacer una consulta justo en la puerta de la Escuela donde daba clases. Marina parecía tener el don de la ubicuidad, es decir, de estar a la vez en todas partes, porque me daba la sensación de que era capaz de encontrarme en cualquier momento para hacer una consulta (sin contar su destreza en el uso del mail).

Bueno, quizás exagero un poco, pero sí es verdad que cada cuatrimestre hay un pequeño grupo de alumnos, que regularmente utilizan las horas de consulta para verme (y las que no lo son) y que podríamos llamar los "sospechosos habituales". Éste es el título de una película de Bryan Singer ("The usual suspects") que hace referencia al grupo de presuntos delincuentes que la policía siempre llama a las ruedas de reconocimiento, suponiendo que pueden tener algo que ver con un delito. Obviamente mis alumnos no han cometido ningún delito, excepto en todo caso su interés por la asignatura. Pero si tuviera que adivinar quién va a venir la semana siguiente a verme, casi seguro que siempre diría los mismos nombres, de ahí la analogía.

"Sospechosos no habituales" ("Unusual suspects") es el título de un episodio de la serie "Expediente X" que hace un juego de palabras con el de la película que he comentado. Permitidme usarlo para recordar también a mis sospechosos no habituales, todos esos alumnos que no aparecen nunca en las consultas y que, sin ninguna duda por los resultados, no asimilan la materia de la asignatura lo suficiente para aprobar. Y claro, para esta gente que trabaja sin apoyo, entender la asignatura por sí solos se puede convertir en un Expediente X y verlo como algo que tan sólo puede conseguir una inteligencia extraterrestre.

Querido alumno, en un curso de unas quince semanas tu profe, tiene unas noventa horas que está obligado a ofrecerte, más todas las que puedas sacar extra. Es cierto que si todos fueráis a la vez tocaría a poco tiempo para cada uno, pero en la práctica, no hay precisamente multitudes hasta los días anteriores a los exámenes, así que no hace falta tener una inteligencia extraterrestre para deducir el rendimiento que le puedes sacar al asunto. Y más profes de los que te imaginas estarán encantados de que lo hagas.

Este cuatrimestre he decidido volverme más policía porque no he esperado a que vengan y en su lugar he convocado directamente reuniones de sospechosos habituales. Son mis ruedas de reconocimiento, donde he encontrado culpables de querer hacer las actividades que les proponga, participar, entender qué estamos haciendo en la asignatura y, si es posible, no aburrirnos en el intento.

Siempre estás a tiempo de convertirte en un sospechoso habitual y aparecerte a tu profe en sus horas de consulta regularmente. Deja que te convenza de que eso que se te atraganta de la asignatura no es una montaña inalcanzable. Dice un proverbio chino que "quién pregunta lo que no sabe puede pasar por ignorante cinco minutos, pero quién jamás se atreve a formular ninguna pregunta será ignorante toda su vida". Y tú, alumno, serás un poco perezosillo, pero no creo que tengas un pelo de tonto.

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