Menos da una piedra
El otro día andaba yo quijotesco y entré en una discusión con un responsable de un área de mi departamento, a la que llamaremos X, donde yo defendía ciertos aspectos como la importancia de la transparencia, que no vienen al caso para el tema de hoy.
En eso que el responsable de X, me pregunta, "¿Has intervenido alguna vez en la gestión de un departamento?". Su intervención no es inocente, hasta el más lelo capta la intención de la pregunta, es decir, indicarme que no soy quién para criticar lo que no he hecho nunca.
Y es en esas que de golpe me entra un pánico absoluto. ¡Cuantos errores he cometido! Nunca he sido presidente del gobierno, así que no puedo criticar nada de lo que haga y tengo que aceptar todas sus decisiones sin rechistar. Y lo mismo para ministros, parlamentarios nacionales, autonómicos, consejeros, etc. Y ni a mi alcalde le puedo soplar la oreja, porque tampoco lo he sido nunca. Ni al presidente de la comunidad de vecinos. Ni siquiera puedo criticar a los árbitros, que es deporte nacional. No puedo criticar a los profes de la uni que hacen faltas de ortografía, porque yo escribo bien. Ni siquiera puedo criticar a los que son impertinentes conmigo porque les toco el ego, ya que yo nunca he sido egocéntrico. Esta frase tan relativamente inocente del responsable de X implica que se acaba virtualmente todo el marujeo posible del país. Y todas las tertulias y debates. A partir de ahora, si hay que opinar de un presidente del gobierno sólo podrán hacerlo los ex-presidentes. No puedo seguir pensando en ello porque me angustia, ¿os dáis cuenta? Todo este tiempo hemos estado equivocados, siento una desazón terrible, no puedo ni respirar, todo mi mundo se desmorona (grito ahogado).
Un momento, que no cunda el pánico (respiro profundamente). Ya se me ha pasado. Y no porque le quite la razón al responsable de X, sino al revés, voy a creerme su argumento. Resulta que de mis amigos, Nessus ensobra (mete cosas en sobres), BadalonaBitácola se pasa 12 horas al día escribiendo y leyendo mails, Masdetresaños dibuja triángulos y Chinchilla hace collarines de colores. Y yo... bueno... yo tengo un blog verbívoro y simplemente soy yo, que bastante carga es.
Y ahora una pregunta a cualquier responsable en la uni de algún tema que afecte a mis coleguis. ¿Has ensobrado, escrito y leído mails todo el día, dibujado triángulos o hecho collarines de colores? ¿A que no? Pues entonces con el argumento de hoy, no puedes ser responsable de nada que afecte a estas personas, porque no eres quien para gestionar lo que no has hecho nunca tú mismo.
Y concretamente tú, responsable de X, ¿has escrito alguna vez un blog caústico o, simplemente, has sido yo? ¿No? Pues yo no puedo criticarte, pero tú no puedes gestionarme. Yo ya me callo, pero tú tienes que dimitir. Perdona que no te acompañe a la puerta pero es que tengo que salir pitando antes de que mis amigos me busquen por la coña.
¡Espera! que me acabo de dar cuenta de que a quien sí puedo criticar es a los entrenadores de baloncesto, porque hace mucho tiempo "entrené" a un equipo de niñas en un colegio y lo hicieron muy, muy bien. Menos da una piedra.
En eso que el responsable de X, me pregunta, "¿Has intervenido alguna vez en la gestión de un departamento?". Su intervención no es inocente, hasta el más lelo capta la intención de la pregunta, es decir, indicarme que no soy quién para criticar lo que no he hecho nunca.
Y es en esas que de golpe me entra un pánico absoluto. ¡Cuantos errores he cometido! Nunca he sido presidente del gobierno, así que no puedo criticar nada de lo que haga y tengo que aceptar todas sus decisiones sin rechistar. Y lo mismo para ministros, parlamentarios nacionales, autonómicos, consejeros, etc. Y ni a mi alcalde le puedo soplar la oreja, porque tampoco lo he sido nunca. Ni al presidente de la comunidad de vecinos. Ni siquiera puedo criticar a los árbitros, que es deporte nacional. No puedo criticar a los profes de la uni que hacen faltas de ortografía, porque yo escribo bien. Ni siquiera puedo criticar a los que son impertinentes conmigo porque les toco el ego, ya que yo nunca he sido egocéntrico. Esta frase tan relativamente inocente del responsable de X implica que se acaba virtualmente todo el marujeo posible del país. Y todas las tertulias y debates. A partir de ahora, si hay que opinar de un presidente del gobierno sólo podrán hacerlo los ex-presidentes. No puedo seguir pensando en ello porque me angustia, ¿os dáis cuenta? Todo este tiempo hemos estado equivocados, siento una desazón terrible, no puedo ni respirar, todo mi mundo se desmorona (grito ahogado).
Un momento, que no cunda el pánico (respiro profundamente). Ya se me ha pasado. Y no porque le quite la razón al responsable de X, sino al revés, voy a creerme su argumento. Resulta que de mis amigos, Nessus ensobra (mete cosas en sobres), BadalonaBitácola se pasa 12 horas al día escribiendo y leyendo mails, Masdetresaños dibuja triángulos y Chinchilla hace collarines de colores. Y yo... bueno... yo tengo un blog verbívoro y simplemente soy yo, que bastante carga es.
Y ahora una pregunta a cualquier responsable en la uni de algún tema que afecte a mis coleguis. ¿Has ensobrado, escrito y leído mails todo el día, dibujado triángulos o hecho collarines de colores? ¿A que no? Pues entonces con el argumento de hoy, no puedes ser responsable de nada que afecte a estas personas, porque no eres quien para gestionar lo que no has hecho nunca tú mismo.
Y concretamente tú, responsable de X, ¿has escrito alguna vez un blog caústico o, simplemente, has sido yo? ¿No? Pues yo no puedo criticarte, pero tú no puedes gestionarme. Yo ya me callo, pero tú tienes que dimitir. Perdona que no te acompañe a la puerta pero es que tengo que salir pitando antes de que mis amigos me busquen por la coña.
¡Espera! que me acabo de dar cuenta de que a quien sí puedo criticar es a los entrenadores de baloncesto, porque hace mucho tiempo "entrené" a un equipo de niñas en un colegio y lo hicieron muy, muy bien. Menos da una piedra.

