23 diciembre 2005

El club de los ingenieros vivos

Mr. Nolan: Bien, John, aquí el plan de estudios ya está fijado. Está probado y funciona. Si tú lo cuestionas, ¿que evitará que ellos (los alumnos) hagan lo mismo?

Keating: Siempre pensé que la idea de la educación era aprender a pensar por uno mismo.

Mr. Nolan: ¿A su edad? ¡Ni en sueños! Tradición, John. Disciplina.

Seguro que todos los que nos interesamos de verdad por la vertiente docente de la uni hemos soñado alguna vez con poder motivar a los alumnos de la misma manera que lo hace el profesor John Keating en la película "El club de los poetas muertos". El problema es que siendo profe de carreras técnicas se hace difícil aplicar los métodos que aplica Keating en sus clases de literatura.

Por ejemplo, en cierto momento Keating pregunta de donde procede la frase que la película hizo famosa de "Oh capitán, mi capitán". Y partir de este texto, establece una relación de complicidad con sus alumnos en la que él elude el papel de autoridad intelectual para asumir el de guía o, como dicen las teorías didácticas, de facilitador del aprendizaje.

Yo tengo difícil que mis alumnos se vayan de madrugada a una cueva a leer el material de mis clases y no dispongo de textos inspiradores. Lo único que intento es estar todo el tiempo que puedo fuera de la tarima usando la pizarra con mesura y haciendo que sean ellos los que intenten resolver los problemas, no solo copiar mis soluciones. Mis clases han sido un constante pasear entre mis alumnos mirando lo que hacían, contestando sus preguntas, intentando animar a los que veía que no podían con un ejercicio y, sobre todo, hablando con ellos de tú a tú, con buen humor y siendo natural, para que me vieran como una ayuda, no como un oráculo. No todo ha sido color de rosa, montar clases activas tiene el riesgo de que la gente se disperse porque no tiene un profe en la pizarra y les he tenido que abroncar de vez en cuando.

Hoy era el último día de clase y hemos acabado media hora antes porque mis chicos/as han comprado unas bebidas y cuatro cosas para picar para despedir el cuatrimestre. Hemos brindado y nos hemos hecho unas fotos todos juntos. En el tiempo que llevo en la uni he tenido diversas muestras de buen rollo de algún alumno a título individual o de algún grupo reducido, pero es la primera vez que me ocurre algo así con toda una clase. No es que ésto me haga estar completamente satisfecho, sé que no lo he hecho todo lo bien que puedo, que se me han quedado algunos por el camino y tengo que buscar la manera de mejorarlo. Lo que me ha confirmado es que es posible acercarse a la relación que yo buscaba y que Keating tenía más facilidades para encontrar. Algunos dinosaurios dirían que lo único que consigo con mis métodos es caerles bien. Pues no te equivoques, han trabajado, no todo lo que yo hubiera querido, pero mucho más que si sólo hubieran copiado las soluciones explicadas solemnemente desde la pizarra. Es un buen punto de partida.

Keating: Es de un poema de Walt Whitman acerca de Abraham Lincoln. A partir de ahora, en esta clase, me podéis llamar Sr. Keating o, si sóis ligeramente más atrevidos, Oh capitán, mi capitán.

Tampoco me hace falta, garib está bien. No podré tener un club de los poetas muertos, pero estoy francamente contento con mi club de los ingenieros vivos.


O Captain! my Captain! our fearful trip is done;
The ship has weather'd every rack, the prize we sought is won;
The port is near, the bells I hear, the people all exulting.
-Walt Whitman

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18 diciembre 2005

Rejoguina

La Plaça Nova de Barcelona, junto a la catedral y delante de una de las antiguas puertas romanas de la ciudad, es un lugar excelente para comenzar un paseo por el Barrio Gótico. Hoy me he acercado por allí pero no para pasear, sino para comprar juguetes. Y no porque tuviera que hacer un regalo, la verdad es que todavía no sé qué voy a hacer con ellos.

Estos días navideños en los que oimos hablar de buena voluntad y solidaridad hasta la saciedad me han recordado un tema que me interesa últimamente. ¿No debería la universidad, además de realizar su labor de formación, transmitir también una cultura solidaria? ¿No deberíamos ser todos, profes y alumnos, conscientes de que el acceso a la educacion es un privilegio? ¿Y no deberíamos entonces aceptar desde nuestra posición una cierta responsabilidad con los menos afortunados?

La respuesta es inmediata y no es mía. Ya hace tiempo la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas elaboró un informe sobre la responsabilidad de la universidad de formar en valores de compromiso social y aplicaciones prácticas de las distintas titulaciones en la mejora de la calidad de vida. Si buceas por tu uni, puedes descubrir alguna asociación con alumnos y profes que hacen cosas de este tipo e incluso algún centro oficial. Pero siempre con un puñado de personas, el resto, alumnos o profes, siempre están muy, muy ocupados. Aunque a algunos no les importará nada que no sea ellos mismos, creo que es posible atraer a la gente si se les ofrece maneras de colaborar con un esfuerzo razonable. O sea, que nuestra primera contribución puede ser algo tan sencillo como sensibilizar.

Algo que no sé si sabes es que hay millones de niños "invisibles". No tienen identidad por algo tan simple como que su nombre no figura en ningún registro oficial. La falta de información es una de las causas, aunque a menudo también es difícil acceder a las oficinas públicas ya que es necesario recorrer largas distancias y las familias no pueden pagarlo. No creas que es sólo una cuestión de trámite, no tener una identidad oficial impide el acceso a los servicios públicos más básicos. En muchos paises sólo los que figuran en las listas oficiales tienen derecho a asistir a la escuela.

He comprado los juguetes en una caseta atendida por niños. Son de una escuela de Barcelona y se han pasado un par de meses recogiendo juguetes de segunda mano para ponerlos a la venta. Es una campaña que se llama "Rejoguina" ("Rejuguete" en catalán) y los beneficios los dedicarán a financiar el proceso de registro de niños "invisibles". El beneficio de la campaña no reside únicamente en el dinero que pueda recoger, sino en que estos niños se han concienciado de lo afortunados que son por disfrutar de una educación y se han dado cuenta de que con un pequeño esfuerzo pueden aprovechar su suerte para ayudar a otros. No es que nos vayamos a poner a vender juguetes en la uni (aunque ¿por qué no?) pero este es un camino que deberíamos andar, fomentar actividades que sensibilicen y motiven a los miembros de la comunidad en valores solidarios.

Siempre acabo igual, hoy me he gastado los últimos ahorros del mes que guardaba para invitar a alguien, así que voy a seguir sin comerme un rosco. Aunque eso sí, si quieres un peluche, pásate por Garibalia.

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10 diciembre 2005

El detallista sale del armario (y encima le va la marcha)

Estos son ejemplos de preguntas de examen de temas diversos:
  • Expresión Oral: una revuelta de 2500 aborígenes furiosos y locos invade la clase. Cálmalos. Puedes usar cualquier lengua clásica excepto griego y latín.
  • Sociología: Explica los problemas sociológicos que puede conllevar el fin del mundo. Construye un experimento para validar tu teoría.
  • Medicina: Se te ha provisto de una navaja, un trozo de gasa y una botella de whisky. Extírpate el apéndice. No sutures hasta que tu trabajo haya sido revisado. Tienes diez minutos.
  • Religión: Haz un milagro. Se valorará la creatividad.
  • Pregunta extra: Define el universo. Da tres ejemplos.
No te me alteres lector, tal vez ya las conocías, son las típicas "preguntas imposibles", no creo que nadie haya llegado tan lejos. Sin embargo, me sirven para introducir mi preocupación de hoy por el cuidado que merece la redacción de los exámenes.

Es verdad que en cuanto a redacción podríamos hablar mucho del limitado nivel de los alumnos de la uni. A veces les digo que si tienen que justificar alguna decisión en el examen lo hagan brevemente y recordando que tengo una capacidad limitada para aguantar la respiración. Vamos, que me pongan algún signo de puntuación al menos cada cien palabras. Pero esto no quita que, desde el otro lado, nosotros debamos ser exigentes cuando escribimos nuestras preguntas.

En un examen reciente el uso sin necesidad del verbo "permitir" ocasionó que algunos alumnos interpretaran el enunciado de una manera que no se nos había ocurrido. Haciendo una analogía, si pides algo como "pon una señal de tráfico que permita limitar la velocidad a 40 Km/h" y un alumno pone una señal sin nada pintado, puede alegar que efectivamente permite limitar la velocidad, siempre que alguien pinte la indicación adecuada. Parece cogido por los pelos, pero imagínate que sólo poner la señal es una tarea que tiene sentido evaluar en el contexto de la asignatura. En mi opinión, la cuestión no es discutir si es más o menos rebuscada la interpretación sino ¿por qué arriesgarnos a que exista? La pregunta correcta y directa es simplemente "pon una señal que limite la velocidad a 40 Km/h". El uso de "permitir" me parece una forma de decorar la frase que si aporta algo, es ambigüedad. Es muy común relacionar el lenguaje recargado con la buena escritura. O por otro lado, ser excesivamente sintético, o si no mira este ejemplo con una respuesta que, francamente, es correcta de la forma en que se hace la pregunta:



La crítica no es que se nos escapen detalles así, que se nos pueden escapar a todos. Pero donde si me veo diferente a muchos profes es en dos cosas. Primero, que reconozco ante el alumno la ambigüedad, aunque sea justita, no tengo porqué disimularla. Lo que también hago es razonar con él, en cada caso, si justifica su confusión. Y segundo, y sobre todo, intento leerme las frases con lupa, cosa que aburre sobremanera a mucho profe y que, con alguno, me hace aparecer como un puñetero de los detalles ("bah, ya lo entenderán, que se espabilen").

La mayoría de veces, cuando algún alumno me critica un enunciado no percibo la intención de justificar una mala nota, sino precisamente que su capacidad de redacción y comprensión es lo suficientemente elevada para observar el texto con tanto detenimiento. Y al final, a veces pienso si no será que los alumnos entienden algunos enunciados no porque estén bien hechos, sino porque los pervertimos para que piensen como nosotros.

Puede que creas que hay cosas más importantes de las que preocuparse, y no te digo que no, pero como dice el dicho, "Dios (o el diablo, en una versión alternativa) está en los detalles". Aunque sí tengo que confesar algo públicamente, algo que justifica mi inquietud por estos detalles relacionados con la expresión escrita, tanto de profes como alumnos, y especialmente algo que explica mi manía de juguetear con las palabras. Es algo que he sabido desde siempre, creo que desde que tengo uso de razón, pero que no quería admitir. Me he decidido, voy salir del armario: puede que lo parezca y tenga un título, pero en realidad no me siento informático, a mí lo que me gusta es la lingüística y me vician los temas verbívoros. Como me preguntó Chinchilla hace poco y me tomé como uno de los mejores halagos que me han hecho nunca, "¿y qué hace un chico como tú en un sitio como este?". Pues mira, entre otras cosas, corregirle públicamente las faltas de ortografía al jefe de mi departamento. O sea, que encima me va la marcha.

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07 diciembre 2005

El por-no es indocente

Por no modificar el reparto de recursos entre departamentos, la reforma de los planes de estudio se orienta al reparto de carga docente (recursos) en lugar de debatir si las materias tienen contenidos adecuados y una secuencia lógica. Por no romper el status quo de alguna persona o herir sensibilidades, todo se convierte en esencial en las asignaturas y no se puede dejar nada fuera, primando la cantidad sobre la calidad. Por no plantear los estudios de forma interdisciplinar, las distintas asignaturas se coordinan poco, cada profe actúa de manera aislada, existen solapamientos, no se prepara al alumno para establecer relaciones entre los diferentes temas que estudia y la carrera se convierte en una simple lista de asignaturas a cursar. Por no tener muchos profes conocimiento directo del mundo laboral y primar los repartos de poder, los perfiles profesionales no reflejan las necesidades reales del alumno cuando se titula, sino quién manda más o menos. Por no suponer mérito para la promoción se dedica escaso tiempo a la reflexión e innovación docente. Por no tocar el ego de un personaje importante, se le permite ser responsable de una asignatura sin que dedique tiempo a su planificación o mejora y se le cierra la puerta a alguien que si lo haría. Por no molestarse en ser abiertos y mirar algo más que sus propios ombligos, muchos profes no quieren sacrificar tiempo en probar nuevas estrategias didácticas.

Sugerir sin acabar de enseñar (magistralmente), incitar a descubrir qué hay debajo, aprender poco a poco con la experiencia, probando uno mismo las cosas, es erótico. El por-no es indocente.

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04 diciembre 2005

Autobús

Hace por estas fechas unos cincuenta años, el 1 de diciembre de 1955, en Montgomery (Alabama, EE.UU.), Rosa Parks volvía de su trabajo como costurera. Al subir al autobús tomó asiento en la parte de atrás, en los lugares permitidos para ciudadanos de color. A medida que el autobús recorría su ruta comenzaron a faltar asientos y, al darse cuenta de que había gente blanca de pie, el conductor paró el autobús para pedir a tres mujeres negras que se levantaran. Rosa Parks se negó a hacerlo aún cuando el conductor amenazó con denunciarla. Finalmente fue arrestada, enjuiciada y condenada por transgredir el ordenamiento municipal.

Como protesta, durante 381 días la población negra de la ciudad de Montgomery se negó a subir a ningún autobús. El boicot suponía perder el 70% de los usuarios. Las autoridades creyeron que, siendo ciudadanos pobres con familias numerosas que tenían que desplazarse grandes distancias para ir a a trabajar, la protesta no duraría mucho. Pero los ciudadanos encontraron alternativas de transporte: taxis, camionetas, coches compartidos, bicicletas, o simplemente andar varios kilómetros todos los días.

Hay un comentario al post anterior diciendo que no voy a poder solo con toda la mafia de la uni. Y esto me ha sugerido el tema de hoy, ¿para qué hacer o decir nada si no va a servir? Justamente este es el tipo de pregunta que surge cuando discuto estos temas con personas que, estando de acuerdo conmigo, prefieren no implicarse directamente.

Sería muy pedante por mi parte pensar que yo puedo hacer algo contra toda la tontería que hay enquistada en la uni. Por eso tal vez la pregunta no es para qué, sino ¿por qué? Pues porque comparto con Rosa Parks la razón que dio para no levantarse, "estaba cansada", pero no físicamente, sino de rendirse ("give in") ante un tratamiento injusto. Rosa simplemente decidió un día que ya había aguantado suficiente.

La valentía de Rosa Parks y otros en aquellos días está por encima de todo lo que yo jamás podré hacer porque nunca he sufrido lo que ellos sufrieron. Pero estoy cansado y he decidido que ya he aguantado suficiente. Sólo podemos hacer pequeñas cosas y es posible que no tengan prácticamente efecto. Si le sirve a alguien, pues bien, y si no, por lo menos defenderé mis opiniones y mi libertad de hacerlo. Es un defectillo que tengo, que me educaron con principios.

No pienso montarme en los autobuses con conductores como Pedancio y si tengo que andar varios kilómetros todos los días, los pienso andar. Pero no soy ningún santo y, si puedo, voy a llevarle a él al lado fuértemente agarrado por donde os podéis imaginar. Y si no aguanta, que se los arranque con los dientes, como dice la leyenda del castor.

Llámame utópico si quieres, lector. Pero pregúntate a ti mismo si lo que hoy escribo y te cuento de Rosa no te hace pensar o sentir, aunque sólo sea por un momento, que puedes hacer algo por cambiar o mejorar alguna cosa. No soy tonto, ya sé que sólo tendrá ese efecto con cuatro gatos y, tal vez, una chinchilla. Bueno, pues ellos serán parte de mis pequeñas cosas.

No sé si he buscado una excusa para mencionar a Rosa Parks porque falleció el pasado octubre y me entristeció saberlo. A lo mejor no encaja mucho en el blog, pero indudablemente se merece el recuerdo. Y seguro que la gente como Pedancio no sabe quién es. Pues recordémosla nosotros y no nos de vergüenza reconocer que nos gustan estas historias.

"No es lo mismo pequeño que insignificante" -Remei Margarit

PD. En noviembre de 1956, el Tribunal Supremo de los EE.UU. declaraba inconstitucional la segregación racial en los autobuses. El 21 de diciembre, la población negra volvió a subir a los autobuses de Montgomery con los mismos derechos que cualquier otra persona. Fue un comienzo.

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02 diciembre 2005

Gordos (como una tapia)

Cosas oídas por mí mismo o referidas por gente que merece toda mi confianza:
  • X le dice a su grupo de investigación que no ayuden de ninguna manera a cierta persona que no le gusta, sin tener en cuenta ningún criterio académico.
  • X gestiona el dinero de un proyecto de investigación y se niega a pagar el viaje para presentar una ponencia en un importante congreso a cierta persona porque no le lame las nalgas. La excusa es que se lo va a gastar en que viajen hasta cuatro personas a otro congreso de tres al cuarto.
  • X va insultando y contando mentiras sobre una persona para desacreditarlo porque no le cae bien y le ha replicado en público.
  • Más de una persona te dice que tengas cuidado con lo que le dices a X porque puedes tener problemas para conseguir acabar la tesis doctoral.
  • A alguien le dicen que mejor que no se meta en ciertos asuntos.
Y en esto que me cuentan que alguien, en una discusión en que critica a uno de estos X, dice que espera que luego no hayan medidas de censura o represalias de las que tanto se oye hablar. Y ni corto ni perezoso X, que ha sido protagonista de alguno de los hechos de la lista anterior, replica: "supongo que no oímos las mismas conversaciones".

Madre mía, ya está, que fácil era la explicación. Yo pensaba que los responsables no actuaban porque estaban de acuerdo con estas prácticas o miraban a otro lado. Que va, mira que soy fantasioso. El problema es que los que mandan no oyen las conversaciones. ¿Será que están gordos? "Como una tapia", seguro que replicaría X.

FE DE ERRATAS: En el penúltimo párrafo del post me refiero a X como "ni corto ni perezoso", lo cual es un claro error, ya que X posee claramente ambas cualidades.

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